Marea negra en la Bahía de Plenty. M/V Rena

10 de febrero de 2012. 11:00 AM Siguen haciéndose importantes progresos en las operaciones de rescate de contenedores. Sin embargo, este es un trabajo lento y laborioso que implica cortar y romper los contenedores y sacar su contenido a mano. Esto supone la retirada de una media de un contenedor y su correspondiente contenido al día. Hasta la fecha, se han retirado 479 contenedores del Rena y otros 70 más se han recuperado del agua.

El 7 de enero, el fuerte oleaje partió el MSC M/V Rena en dos, permaneciendo la sección de proa firmemente encallada en el arrecife. Para el 10 de enero la sección de proa seguía asentada en el borde del arrecife Astrolabe con un 95% sumergido, incluyendo el puente, y unos días después se deslizó fuera del arrecife y se sumergió por completo. Los vuelos de observación confirmaron el 12 de enero la presencia de una mancha metálica oscura de unos 600 por 200 metros, dentro de una mancha mayor y más clara que se extendía a unos diez kilómetros del área del naufragio. Los observadores indicaron que estas manchas de petróleo parecían disolverse de forma natural con el oleaje y batir del mar. Los modelos predictivos de la trayectoria del petróleo indicaban que era probable que la mancha alcanzase las playas de Little Waihi y Pukehina. Sin embargo estos modelos cambian en función de las corrientes y las condiciones meteorológicas.

Tres meses antes, el 5 de octubre de 2011 a las 02:20, el M/V Rena chocó contra el arrecife Astrolabe mientras navegaba desde la ciudad portuaria de Napier, en la Isla Norte de Nueva Zelanda, hasta Tauranga. La carga afectada a bordo fue de 1.368 contenedores de los cuales veinte contenían materiales peligrosos como la criolita, un producto químico tóxico que se utiliza como pesticida e insecticida, entre otras cosas, y que es una sustancia incolora que desaparece en el agua a causa de la proximidad de sus índices de refracción. El M/V Rena también transportaba 1.700 toneladas de combustible pesado y más de 200 toneladas de combustible diesel marítimo. El accidente inicial reveló que el carguero había sufrido daños significativos, con grandes grietas en el casco, que podrían acabar partiendo el buque en dos.

 A principios de octubre, las condiciones meteorológicas siguieron dificultando las tareas de rescate y limpieza de crudo, y era apreciable una gran marea negra de aproximadamente cinco kilómetros. Seis días después, el 11 de octubre, el Ministro de Medio Ambiente y Ministro Responsable de las Negociaciones sobre el Cambio Climático de Nueva Zelanda, el Honorable Dr. Nick Smith, declaró que el naufragio del M/V Rena era el desastre ecológico más grave ocurrido en las costas de Nueva Zelanda. El 8 de enero el carguero se partió en dos, quedando una separación de aproximadamente 30 metros entre la proa y la popa del buque. Las aguas de alrededor presentaban un aspecto turbio debido al derramamiento de leche en polvo procedente de uno de los contenedores.

 La Marítima de Nueva Zelanda (MNZ), antes Autoridad de Seguridad Marítima, es el organismo líder en la coordinación de las tareas de limpieza y rescate del lugar del naufragio del M/V Rena y del subsecuente vertido. Las responsabilidades globales de la MNZ incluyen la seguridad marítima y la seguridad y protección medioambiental marina del país.

 La MNZ dio el correspondiente aviso para la realización de todas las operaciones de rescate, salvamento y limpieza de la zona, incluyendo a las Fuerzas de Defensa de Nueva Zelanda. También llegó ayuda de Australia, a través de la AMSA (Autoridad Australiana de Seguridad Marítima) y de Singapur, entre otros países. Lamor fue el único proveedor de equipos para vertido que trabajó in situ en Tauranga y ayudó a la MNZ y a las muchas agencias externas que reaccionaron ante este incidente.

El Vicepresidente de Lamor Global Business, Steve Reilly, estuvo en el lugar de los hechos y redactó este informe:

”Llegamos allí poco después de que ocurriese y trabajamos con varios de los equipos de ayuda en el agua en el puerto de Tauranga y en las áreas preparadas para asegurar que el equipo y cargueros de Lamor estuvieran listos. El tiempo fue adverso durante la primera semana, y la ayuda se concentró en varias áreas clave a lo largo de las hermosas playas de la Bahía de Plenty. Dos de los buques Lamor JBF 420 adquiridos por la MNZ hace unos años, estaban en excelentes condiciones y trabajaron todos los días sobre todo en el área del puerto.” (LEA EL ARTÍCULO COMPLETO EN NEWSREEL 1/2012)